La investigación judicial iniciada a partir de la denuncia presentada por un grupo de menores luego de ser aprehendidos en flagrancia intentando sustraer un vehículo en nuestra ciudad, continúa su curso en la Fiscalía a cargo del doctor Gabriel Lopazo, bajo la carátula de “Abuso de Autoridad”, y no como “apremios ilegales”, ya que hasta el momento no se ha logrado colectar prueba que acredite ese extremo.

Según pudo saberse, las pericias médicas realizadas a los denunciantes no habrían constatado las supuestas lesiones denunciadas. De acuerdo a la información incorporada al expediente, los exámenes se llevaron a cabo al momento de la detención, instancia en la que los menores se habrían resistido a ser evaluados por los facultativos intervinientes, lo que dificultó la verificación de eventuales lesiones físicas.
En el marco de la investigación también trascendió que los mismos menores que realizaron la denuncia en esta oportunidad ya habrían efectuado presentaciones similares con anterioridad. En particular, se señala un antecedente vinculado a otro hecho ilícito ocurrido tiempo atrás, en el que estuvo involucrado un profesional médico de la ciudad que habría sido víctima de un intento de asalto. Tras ese episodio, los jóvenes implicados también habrían denunciado presuntos apremios.
La causa permanece en etapa investigativa, con análisis de testimonios y demás actuaciones incorporadas, a fin de determinar con precisión el desarrollo de los hechos y eventuales responsabilidades. Desde el ámbito judicial se indicó que, por el momento, no existen elementos probatorios que permitan sostener la hipótesis de apremios ilegales, motivo por el cual la calificación legal se mantiene en los términos actuales mientras avanza la instrucción.





