A pesar que en el mediodía del sábado la lluvia amenazó con entorpecer la fiesta, pasó rápido y el Seven fue el centro del sábado claromequense. En una jornada ventosa y fresca, con el viento soplando desde el sudeste, lo que impedía disfrutar de la playa, la tarde no pudo ser mejor para acercarse hasta la costanera y con reposera, mate y heladerita, disfrutar de un espectáculo deportivo que estuvo a la altura de la expectativa.

La 31ª edición del Seven Playero de Claromecó, organizado por el Tres Arroyos Rugby & Hockey Club (TARHC) en las arenas frente al mar, convocó a 29 equipos provenientes de distintos puntos del país, distribuidos en categorías de Primera, Juveniles y Veteranos. El certamen, considerado el más tradicional de la Costa Atlántica argentina, volvió a convertirse en una cita obligada para los fanáticos del rugby playa en pleno corazón del verano.

Desde horas tempranas de la tarde se intensificaron los cruces en las canchas dispuestas sobre la arena. Entre los resultados más resonantes de la jornada en la categoría Primera, Primera Junta se impuso con claridad 48-0 sobre Arawak, mientras que Gestión Inmobiliaria superó 31-0 a Imperiales en un duelo que mostró la potencia ofensiva de los líderes de su zona. En otros encuentros, Marisco Athletic derrotó 27-0 a Segunda Instancia y Cazadores 7 cosechó varios triunfos en su agrupación.
En el torneo de Juveniles, equipos con nombres creativos como Pa que te traje, Tan pajeados pal Seven y Fórmula 7 regalaron intensidad y equilibrio. El juego se caracterizó por la entrega física y la camaradería propia de estas competiciones, con duelos cerrados y paridad hasta los últimos minutos.
La presencia de público fue constante a lo largo de la tarde. Familias, grupos de amigos y visitantes —algunos alojados en la localidad desde días previos— hicieron de la costanera una verdadera tribuna al aire libre. La cancha principal, con el mar de fondo y las banderas de los equipos flameando con cada ráfaga de viento, ofreció una postal que remató un día que había comenzado con incertidumbre meteorológica.
La organización del evento no se limitó al ámbito competitivo: durante toda la jornada se dispusieron espacios gastronómicos con opciones variadas para los asistentes y se promovió un ambiente familiar que integró a chicos y adultos por igual. Según los organizadores, la respuesta del público y de los clubes confirmó las expectativas generadas semanas antes de comenzar el torneo.
La noche de fiesta.
A partir que finalizaron los partidos, sobre las 20 horas, el escenario con DJ y música en vivo fue el centro de la continuidad de la fiesta. Hasta casi la medianoche una gran cantidad de chicos y familias disfrutaron en la arena de la música para todos, y el sábado de seven cerró muy arriba, esperando un domingo de finales que pinta para ser otro éxito.
La propuesta musical y de entretenimiento extendió la jornada deportiva hacia una noche de celebración colectiva. Los equipos participantes, junto a sus seguidores y visitantes de la región, compartieron un ambiente distendido que combinó ritmos diversos, gastronomía bajo las estrellas y encuentros improvisados frente al mar. La continuidad de la fiesta reflejó, una vez más, que el Seven Playero de Claromecó es mucho más que una competencia deportiva, es una experiencia social que entrecruza a deportistas, visitantes, chicos y familias.
Este domingo se definirán los campeones en cada una de las categorías, y se espera una gran convocatoria nuevamente, en un cierre que promete mantener la intensidad del fin de semana y dejar otra postal imborrable en la temporada de verano de Claromecó.





