Un insólito error cometido por delincuentes permitió a la Policía Comunal de Tres Arroyos avanzar rápidamente en la resolución de un robo automotor ocurrido el pasado sábado. Tras sustraer un vehículo y desmantelarlo parcialmente, los autores del hecho dejaron una prueba clave en el lugar: su propio teléfono celular, elemento que resultó determinante para la investigación.
El hecho se inició cuando una mujer de 32 años denunció el robo de su automóvil Volkswagen Senda color verde, que se encontraba estacionado sobre calle Viamonte al 1100. Horas más tarde, alrededor de las 7:30, el rodado fue hallado abandonado en Rodríguez Peña al 1300.
Al momento del hallazgo, el vehículo presentaba el faltante de la batería, el equipo de estéreo y dos neumáticos. Sin embargo, en el interior del automóvil fue encontrado un teléfono celular marca LG, que no pertenecía a la propietaria y se transformó en una pieza clave para esclarecer el hecho.
Personal del Gabinete Táctico Operativo inició de inmediato las tareas investigativas. El análisis del dispositivo móvil, sumado al relevamiento de cámaras de seguridad y la toma de declaraciones testimoniales, permitió identificar a dos sospechosos en poco tiempo.
Con las pruebas reunidas, la UFIJ N° 13, a cargo del Dr. Facundo Lemble, ordenó la realización de dos allanamientos. El primero, en un domicilio de Charcas Bis al 1400, arrojó resultado positivo: se procedió a la aprehensión de Fernando Gabriel García (32) y al secuestro de prendas de vestir que habría utilizado al momento del ilícito.
El segundo allanamiento, realizado en una vivienda de Ayacucho al 900, dio resultado negativo, aunque el segundo sospechoso ya se encuentra identificado.
García permanece aprehendido bajo la carátula de “Robo agravado automotor”, por tratarse de una sustracción en la vía pública. La investigación continúa para dar con el segundo implicado y recuperar los elementos sustraídos.





