El presidente Javier Milei reunió el lunes por la noche a su gabinete nacional en la Quinta de Olivos para compartir la tradicional cena de fin de año, en un encuentro que combinó un clima distendido con un balance político y de gestión a pocos días de cerrar un año intenso para el Gobierno.

La convocatoria incluyó a ministros, secretarios y dirigentes del espacio oficialista, y se desarrolló en un formato informal, con un asado como eje del encuentro. Participaron, entre otros, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete; funcionarios del área económica y de seguridad; y referentes legislativos aliados, en una señal de cohesión interna de cara al próximo año.
Más allá del carácter social de la reunión, la cena sirvió como instancia de repaso del primer tramo de gestión y de los principales desafíos que afrontó el Ejecutivo durante 2025, con especial énfasis en la agenda económica, las reformas impulsadas y la relación con el Congreso. En ese marco, Milei expresó su reconocimiento al equipo de trabajo y remarcó la importancia de mantener la disciplina política y el rumbo trazado para el próximo año.
Durante el encuentro también se intercambiaron miradas sobre el escenario legislativo inmediato, marcado por el tratamiento del Presupuesto y otras iniciativas clave para el oficialismo. El presidente aprovechó la ocasión para delinear algunos de los objetivos centrales de 2026, orientados a consolidar el equilibrio fiscal y avanzar con las reformas estructurales planteadas desde el inicio de su mandato.
La cena en Olivos funcionó así como un cierre simbólico de año para el Gobierno, combinando camaradería, mensaje político y proyección hacia un nuevo período de gestión que se anticipa igualmente desafiante.





