Lo que hasta la llegada de este gobierno de Pablo Garate fue el Predio de Disposición Final de Residuos, se ha convertido hoy nuevamente en un basurero a cielo abierto, tal como lo era hace 20 años. Desorden absoluto, basura en todo el predio, caminos rotos y colmados de residuos, falta de mantenimiento y limpieza, cavas completas: un escenario que nadie podía imaginar hace solo dos años, cuando Tres Arroyos era un referente en el tratamiento final de residuos. A este panorama se le suma el constante ingreso vandálico a la Planta de Reciclado, episodios que la empresa Malvinas ha venido denunciando durante todo el año.

A esta seguidilla de hechos se agregó un nuevo episodio este lunes a la madrugada, cuando personal del CPR Tres Arroyos, acompañado por efectivos del Escuadrón de Caballería, sorprendió y aprehendió a un joven de 20 años dentro del predio cercado de la planta de residuos sólidos Malvinas SRL, en avenida Aníbal Ponce al 2500.

La presencia del intruso generó fuerte inquietud, no solo por tratarse de un ingreso ilegal a un espacio privado, sino por los riesgos que implica. En la planta operan a diario máquinas de gran porte, montacargas y equipos que requieren estrictos protocolos de seguridad. Cualquier persona ajena al trabajo del lugar se expone, sin advertirlo, a situaciones de serio peligro.
La causa fue caratulada como “Violación de Domicilio”. Tras avalar el procedimiento policial, la autoridad judicial ordenó el traslado del joven para prestar declaración según lo estipulado por el artículo 308 del Código Procesal Penal. También tomaron intervención el Juzgado de Garantías y la Defensoría local.
Desde las fuerzas de seguridad insistieron en la importancia de no acceder a instalaciones industriales, especialmente aquellas vinculadas al tratamiento de residuos, tanto por su carácter privado como por las altas exigencias operativas que pueden derivar en accidentes graves.
Mientras tanto, el predio continúa acumulando problemas: deterioro, abandono y ahora también hechos de vandalismo que profundizan el retroceso de un sistema de gestión ambiental que, hasta hace poco, era ejemplo en la región.





