En el marco del Día Mundial de la Filosofía, este domingo tuvo lugar en el Laberinto del Parque Cabañas una experiencia poco convencional: un recorrido filosófico-mitológico que combinó mitos antiguos, reflexiones contemporáneas y música en vivo. La actividad, dirigida por las profesoras Natalia Balul y Silvina Pallioti, contó con la participación de alumnos de primer año del Instituto 167 del Profesorado en Educación Primaria.

Una cálida tarde atrajo a numerosos vecinos, que acompañaron el sendero sinuoso del laberinto, escuchando historias sobre el mito del Minotauro. No se trató solo de un paseo simbólico: la idea fue esbozar un paralelo entre esa construcción mitológica —laberíntica, incierta— y la vida real, donde cada persona lidia con sus propios “laberintos” internos, a veces dominados por la ira u otras pasiones, como si albergáramos un monstruo interior. A su vez, los alumnos evocaron “La casa de Asterión” de Jorge Luis Borges, sumando una dimensión literaria y filosófica al momento.

Al final del recorrido se desplegó un cierre musical con las interpretaciones de Adrián Pandilla y Gustavo Sabatini, que aportaron una atmósfera contemplativa, ideal para asentar el impacto de la reflexión. Más que un acto simbólico, la performance se inscribió dentro de una propuesta más amplia impulsada por la Dirección de Cultura, Educación y Derechos Humanos de la Municipalidad, que celebra la filosofía no como disciplina abstracta, sino como herramienta de diálogo y comunidad.

La elección del laberinto del Parque Cabañas no fue arbitraria: este espacio representa simbólicamente esa encrucijada de caminos, y ya fue pensado para despertar en sus visitantes esa sensación de exploración y auto-descubrimiento desde su inauguración.





