Este jueves comenzó en los tribunales federales de Comodoro Py el juicio oral por la causa conocida como “Cuadernos de las Coimas”, considerado uno de los procesos por corrupción más grandes de la historia argentina. En el banquillo están la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ex funcionarios de su gobierno y empresarios de la construcción y la energía, acusados de integrar una red de pago de sobornos vinculada a la adjudicación de obras públicas.

Un caso que nació de una investigación periodística
Todo se inició a partir de la labor del periodista Diego Cabot, quien en 2018 reveló una serie de cuadernos escritos por Óscar Centeno, chofer del entonces funcionario Roberto Baratta, del Ministerio de Planificación Federal. En esas anotaciones, Centeno detalló durante años los recorridos, montos y nombres de quienes —según su propio relato— participaban de entregas de dinero provenientes de empresarios ligados a la obra pública.
Las libretas, escritas a mano y entregadas a la Justicia luego de que el caso tomara estado público, dieron nombre a la causa. “Los cuadernos” se convirtieron en el documento clave que permitió abrir una de las investigaciones más resonantes sobre el presunto sistema de recaudación ilegal durante los gobiernos kirchneristas.
Los acusados y la acusación
En total, 87 personas están imputadas. Cristina Fernández de Kirchner es señalada como jefa de una asociación ilícita que habría funcionado entre 2003 y 2015, dedicada a recibir aportes ilegales de empresarios beneficiados con contratos del Estado.
Entre los principales acusados figuran el ex ministro de Planificación Julio De Vido, el ex subsecretario de Coordinación Roberto Baratta, el financista Ernesto Clarens y el empresario Carlos Wagner, entre otros. También están involucrados ex secretarios, choferes y numerosos representantes del sector privado que admitieron haber pagado coimas en calidad de “arrepentidos”.
Según la imputación, el dinero era recolectado en efectivo y transportado en bolsos hasta dependencias oficiales o residencias vinculadas al poder político. Los fiscales sostienen que se trató de un mecanismo estructural y sostenido en el tiempo, mientras que las defensas niegan los cargos y denuncian persecución judicial.
El desarrollo del juicio
El proceso está a cargo del Tribunal Oral Federal N° 7, integrado por los jueces Germán Castelli, Enrique Méndez Signori y Fernando Canero. Las audiencias se realizan en Comodoro Py y, por la magnitud del expediente, se combinarán modalidades presenciales y virtuales. Se estima que el debate podría extenderse varios años, con más de 600 testigos convocados.
Las sesiones iniciales comenzaron este jueves por la mañana con la lectura de los cargos, y se prevé que en las próximas audiencias declaren algunos de los imputados y se presenten los primeros elementos de prueba.
Un juicio emblemático
La causa “Cuadernos” simboliza, para muchos, el caso más representativo de la corrupción en la Argentina reciente. No solo por el número de acusados y el volumen de dinero que se investiga, sino porque involucra a una ex presidenta en funciones de liderazgo político.
Cristina Fernández ya fue condenada en otra causa por irregularidades en la obra pública en Santa Cruz, y en esta enfrenta acusaciones que podrían derivar en nuevas penas si se la considera culpable. La ex mandataria, por su parte, insiste en que se trata de un proceso político impulsado por sectores judiciales y mediáticos en su contra.
Lo que está en juego
Más allá de los nombres, este juicio pone bajo la lupa la relación entre el poder político y el empresariado, la transparencia en la obra pública y los mecanismos de financiamiento de la política. Será un proceso extenso, seguido de cerca dentro y fuera del país, y marcará un nuevo capítulo en la historia judicial argentina.





