Este lunes, Hamas entregó a Israel los 20 rehenes israelíes que seguían vivos, poniendo en marcha la primera fase del acuerdo de paz negociado con mediación internacional. La operación se realizó en dos tandas, primero siete prisioneros en el norte de Gaza y luego otros trece en el sur, con el acompañamiento del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Minutos antes del final de la liberación, Donald Trump aterrizó en Israel, donde fue recibido con honores. Durante su visita, está previsto que hable ante el Parlamento israelí y se traslade luego a Sharm el Sheij, Egipto, sede de la ceremonia internacional de firma del pacto de paz.
La naturaleza del acuerdo incluye que Israel libere a cerca de 2.000 presos palestinos, mientras que Hamas entrega los rehenes vivos y se compromete, según lo pactado, a abandonar las armas en etapas futuras.
El regreso de los cautivos generó escenas de emoción en Tel Aviv, donde miles de personas se congregaron para seguir el operativo en pantallas gigantes.
Este episodio marca un punto de inflexión en el conflicto: después de más de dos años de guerra y enfrentamientos, la liberación de rehenes vivos simboliza un gesto de tregua y de avance hacia una paz negociada, aunque persisten desafíos enormes para su sostenimiento.






