Un grupo de padres se reunió en Plaza San Martín, como parte del Día Internacional de la Dislexia, que se celebró el 8 de octubre, convocados bajo el lema “Ver la dislexia con otros ojos”. El encuentro buscó visibilizar esta condición y abrir un espacio de diálogo con la comunidad para comprender mejor cómo viven estas dificultades quienes la padecen.
Los organizadores enfatizaron que la dislexia no debe considerarse una discapacidad, sino una neurodivergencia: una forma diferente de procesar el lenguaje y la lectura. En sus exposiciones, destacaron que muchas veces la falta de reconocimiento o sensibilidad agrava el desafío de quienes presentan esta diferencia cognitiva. El propósito del acto fue fortalecer la conciencia social y propiciar que escuelas, familias y organismos locales se sumen cada vez más a esta causa.

Previo al acto en la plaza, el 26 de septiembre se realizó una charla informativa en la Biblioteca Campano, con la participación de la doctora Paula Arista, la psicopedagoga Cristina Marcos y Fernanda Gómez, madre promotora de estas iniciativas. En esa oportunidad, se abordaron herramientas pedagógicas, experiencias familiares y testimonios para sensibilizar a docentes, alumnos y cuidadores.
La actividad de hoy complementa otra acción local de adhesión: por ejemplo, el Palacio Municipal se iluminó de color turquesa a las 19:30 para hacer visible la causa, una propuesta que visitó la prensa local como “Tres Arroyos se tiñe de turquesa”. En ese contexto, autoridades municipales acompañaron el gesto simbólico, mientras que la psicopedagoga Marcos resaltó que esa iluminación forma parte de la campaña global para que monumentos emblemáticos y espacios públicos “se vean” en favor de la dislexia.





