El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer el nuevo informe de pobreza correspondiente al primer semestre de 2025 y la cifra sorprendió: el 31,6 % de la población argentina se encuentra bajo la línea de pobreza, con una indigencia del 6,9 %.

El dato marca una mejora significativa en relación con el semestre anterior, cuando el registro había sido del 38,1 %, y también frente al mismo período de 2024, que había arrojado un 52,9 %. Se trata del nivel más bajo de pobreza desde fines de 2018.
Aun así, la magnitud sigue siendo enorme: se calcula que unos 15 millones de argentinos son pobres, de los cuales más de 3 millones viven en la indigencia, sin poder cubrir siquiera la canasta básica alimentaria.
El informe también muestra que la desigualdad es más fuerte en los sectores jóvenes: casi la mitad de los niños y adolescentes de hasta 14 años habitan en hogares pobres, una proporción que duplica el promedio general.
En cuanto a los ingresos, los hogares pobres tuvieron en promedio un ingreso cercano a los 670 mil pesos mensuales, mientras que la canasta básica total para ese mismo período rondó el millón de pesos, lo que refleja una brecha de alrededor del 37 % entre lo que se percibe y lo que se necesitaría para superar la línea de pobreza.
La mejora en los indicadores refleja, en parte, el impacto de la desaceleración inflacionaria y cierta recuperación del poder adquisitivo en algunos sectores, aunque el panorama social todavía deja a millones de personas en situación de vulnerabilidad estructural.





