El sueco Armand “Mondo” Duplantis, de 25 años, volvió a escribirse con letras doradas en la historia del atletismo al romper su propio récord mundial de salto con garrocha. En la final del Mundial de Atletismo, celebrada en Tokio, alcanzó los 6,30 metros, un nuevo techo que confirma por qué está considerado una leyenda viviente.

Cómo fue ese salto épico
Duplantis ya partía con el récord mundial vigente, establecido pocas semanas antes en Budapest con 6,29 metros. Ayer lo intentó tres veces para superar esa marca:
- En los dos primeros intentos, falló por muy poco; rozó la vara, la sensibilidad del salto marcó la diferencia.
- En su tercer intento, con la presión al máximo, ajustó la carrera, usó una pértiga más rígida, tomó impulso y logró elevarse lo suficiente para que la vara ceda sin caerse.
Esa marca de 6,30 mts le dio no solo el nuevo récord, sino además la medalla de oro del campeonato, ratificando su dominio absoluto.

Por qué ya es una leyenda
Duplantis no solo suma otro récord: este es su decimocuarto récord mundial en salto con garrocha, mejora tras mejora. Desde que rompió el récord por primera vez, ha ido superándose, centímetro a centímetro, siempre elevando el listón —literalmente— del deporte.
Su regularidad, su capacidad para brillar bajo presión, su técnica casi perfecta y su historia de superación lo ubican como una figura de elite: ya no importa si pudo o no el primero o el segundo intento; importa que cuando tuvo la última chance, la aprovechó.





