El dato llegó este miércoles: la inflación de agosto cerró en 1,9%, igual que en julio, marcando el cuarto mes consecutivo con la suba de precios por debajo del 2%. En lo que va del año, el acumulado alcanza cerca del 19,5%, y la variación interanual se sitúa en el 33,6%, la más baja en esos términos desde julio de 2018.

Llama la atención que, aunque el dólar había dado un importante salto en julio y experimentó cierta volatilidad a principios de agosto, ese movimiento no se tradujo en un traslado fuerte a precios. Esto es lo que los técnicos llaman un “pass-through” moderado: es decir, la suba de la divisa no contagió los precios internos en la medida que muchos esperaban.
El informe oficial desglosa que subieron con fuerza rubros como transporte (3,6%), bebidas alcohólicas y tabaco, y restaurantes y hoteles, mientras que prendas de vestir y calzado incluso mostraron descenso mensual. También se vio que los bienes estacionales registraron baja (-0,8%), lo que ayudó a moderar el índice general, mientras que los precios regulados crecieron un 2,7%.
¿Por qué sigue bajando la inflación?
Algunos de los factores que explican que la inflación no se disparó pese al dólar son:
- Políticas monetarias ajustadas: se mantuvieron tasas elevadas y se buscó limitar la base monetaria, impidiendo que haya mucha emisión que potencie la inflación.
- Contención del costo de algunos alimentos y bienes estacionales, que tuvieron contribuciones negativas al índice por liquidaciones o por la estacionalidad posterior al pico de vacaciones de invierno.
- Presión salarial aún moderada, lo que impide que los salarios impulsen nuevos aumentos de precios.
- Regulaciones, subsidios y controles parciales en sectores regulados que atenuaron los ajustes automáticos tras la suba cambiaria.
Reacción del gobierno y escenarios a futuro
El Gobierno celebró que la inflación permaneciera por debajo del 2%, destacándolo como un logro en un contexto complejo. Por su parte, las consultoras privadas advierten que, aunque agosto tranquiliza un poco, hay riesgos: si el dólar sigue volátil o se aprietan los componentes regulados, podría reactivarse el ajuste de precios. Se espera que en septiembre la inflación mensual pueda superar levemente el 2%, dependiendo de estos factores externos.
En síntesis, agosto fue un mes que confirmó que la desaceleración continúa, aunque muestra claros signos de que está perdiendo impulso. El desafío ahora será mantener esa senda descendente, sin sorpresas cambiarias ni rupturas en los precios regulados, para evitar que la inflación remonte con fuerza.





