Por Omar Eduardo Alonso.
Horas atrás se enunciaron los detalles del proyecto de factibilidad para la creación de la Universidad Nacional con asiento en Tres Arroyos.
Es un hito importante en un proceso de larga data y que se supone aún llevará tiempo para llegar a llenar una aspiración largamente acunada por los tresarroyenses.

Me auto eximo de incluir en esta nota la mayor parte de los detalles ofrecidos en el acto público celebrado con la participación del Intendente, Pablo Garate, Alberto Dibbern y Valeria Guido por haber sido reflejados en las crónicas de otros medios.
Patricio Ferrario no pudo participar por hallarse fuera de la ciudad y se destacó un trabajo oportunamente realizado por Gustavo Osterbaan, ex coordinador de CRESTA, presente en el recinto.
Vale la pena, sin embargo, repasar algunas de las varias iniciativas generadas desde hace más de medio siglo para implementar estudios superiores en nuestro medio, universitarios o terciarios.
Facultad de Ciencias de la Alimentación
La idea se gestó en la Fundación Campano en la década del 70 en cuyo seno se conformó una junta promotora cuya presidencia era ejercida por el doctor José Campano mientras que la secretaría estaba a cargo del señor Miguel Casellas.
Dicha Junta era integrada, además, por el ingeniero Ulises García Oste, ex decano de la Facultad de agronomía de Balcarce, ex presidente del INTA y especialista en temas de asuntos agrarios.
El doctor Ival Rocca, ecólogo, tratadista, publicista, profesor en las universidades de Buenos Aires y La Plata; autor, entre otras, de la obra “Responsabilidad civil por la contaminación ambiental” .
El profesor Luis Grignoli, ex rector de la Escuela Nacional Normal Superior de Tres Arroyos.
El profesor Alfredo Alvarez, ex rector de la Escuela Nacional de Educación Técnica N°1 de Tres Arroyos.
Casellas, por su parte era museólogo, escritor e historiador.
El proyecto atravesó diversas instancias de gestión, incluyendo un relanzamiento que hiciera la señora Alma Sapag muchos años después en la Universidad de Luján, hasta que se diluyó inexorablemente.
Los institutos
Tres Arroyos contó con salidas de estudio terciarias, posibilidades que se mantienen vigente desde hace muchos años.
El Instituto Superior número 33 ha cumplido con demandas comunitarias diversas, funcionando en las instalaciones de la planta superior del edificio de la escuela número 1.
Su consolidación educativa no ha tenido correlato con la aspiración de contar con su propio edificio, aún cuando mucho tiempo atrás se había avanzado hasta el punto de contar con un proyecto y hasta la asignación del predio donde se habría de ejecutar.
Posteriormente se pondría en marcha el Instituto Superior 167 en el ámbito de la Escuela de Educación Media, ex Colegio Nacional.
También funcionaron por un período no muy extenso, profesorados que se desarrollaron en el Colegio Jesús Adolescente.
No son pocas las personas que han logrado títulos habilitantes en distintas profesiones.
APRESTA
Fueron numerosos los prestigiosos profesionales y representantes de diversas instituciones que participaron en la Asociación pro estudios superiores de Tres Arroyos, convocados desde la Cámara económica.

La entidad contó con el decidido apoyo del señor Aldo Fernández, por entonces titular de la entidad empresaria.

Hubo avances importantes pero no se logró el apoyo político de la administración municipal, por entonces a cargo de Carlos Aprile, para implementar una forma de financiamiento de la estructura que se proyectaba.
Esta circunstancia provocó la desazón de los componentes de APRESTA que dieron por concluido el esfuerzo al respecto.
El ingeniero Aprile retomaría la cuestión logrando poner en funcionamiento CRESTA, iniciativa que se ha ido consolidando con buenos resultados.
Aclaración
Debo aclarar que el abordaje pretendido en esta crónica se refiere a iniciativas oficiales, pues hay propuestas universitarias privadas y a distancia, que cubren expectativas diversas.
A lo vasco
En lo que respecta al nuevo proyecto ahora lanzado cuenta con la participación de los prestigiosos profesionales mencionados que han hecho una lectura de la experiencia desarrollada en CRESTA hasta ahora y pretenden corregir algunas cuestiones.
Se ha hecho una evaluación de una potencial matrícula regional, indispensable para justificar la implementación de alguna especialidad no tradicional.
Se sabe que han visitado la Universidad vasca de Mondragón donde se ha desarrollado una modalidad ajustada estrictamente a la demanda del mercado lugareño.
Este detalle es muy importante pues hasta ahora se han desarrollado varias carreras con un fuerte desgrane de la matrícula, obligando a pocos alumnos a terminar los estudios viajando a Bahía Blanca o a que profesores de otros lugares deban concurrir a dar clases a escasos alumnos.
Esta situación es claramente anti económica y debe ser solventada con el aporte de todos los contribuyentes.
La Unibertsitatea Mondragón ha desarrollado una propuesta propia en logística, producción y cadenas de suministros con alto valor añadido.
En las carreras de grado se proponen variantes varias de ingeniería:
Mecánica; Diseño Industrial y desarrollo de productos; Organización Industrial; Electrónica; Informática; de la Energía; Ecotecnologías en procesos industriales; Biomédica y Mecatrónica.
Lo precedente no significa que vayan a ser esas las carreras de la futura Universidad local, pero la idea es implementar especialidades que realmente sean requeridas en esta región más allá de las salidas tradicionales, tal como lo hicieron los vascos.
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