Los artistas salen de gira. Viven girando, y sembrando en cada escenario la semilla de su arte. Algunos son internacionales, otros reconocidos en sus pagos, y otros, como Néstor, alcanzan reconocimiento nacional y logran algo aún mas difícil el cariño enorme de su propia gente.
Néstor Carrera era un tresarroyense de ley, aquí empezó a rasgar una guitarra y un día tuvo la idea de formar su propio grupo: «Los Jilgueros». Ideas tenemos todos, pero hay que tener el tesón, la sapiencia, la paciencia y el amor por esa idea para poder concretarla y que sea exitosa. Todo eso tuvo Néstor con sus Jilgueros, que ya no eran de el, sino de su familia primero, porque lo integraban sus hijos Pablo, Ceferino y Diego; y todo Tres Arroyos, porque decir «Los Jilgueros» era decir el nombre de nuestra ciudad.
Con ellos llegó Néstor a alcanzar uno de sus sueños, tocar en el mítico escenario Atahualpa Yupanqui del Festival de Cosquín, pero presumo que sus sueños no terminaba allí. Su sueño de cantar y de hacerlo con los que mas amaba se cumplía cada día que empuñaba la guitarra y que su voz se expandía por esta pampas tresarroyenses. Y cuanto mas si cuando miraba a su alrededor su hijos estaban allí, y cuando miraba adelante, una multitud de manos lo aplaudían y cientos de voces cantaban su canción.
Néstor se fue de gira temprano, sólo 68 años, hacía vaya a saber donde, pero su hombría de bien, su amor por estas tierras y su sonrisa franca quedarán para siempre. Las voces seguirán cantando, y «Los Jilgueros» siendo llevando el apellido carrera a cuanta guitarreada los inviten. Acá o en cualquier escenario que tenga la dicha de oírlos cantar. Hasta siempre Néstor y gracias por ser un embajador de nuestro Tres Arroyos y derramar tu pasión a quienes te seguirán honrando en cada zamba.





