En una sesión marcada por el debate y la confrontación política, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles el proyecto de ley que garantiza una actualización automática del financiamiento para las universidades nacionales. Con 158 votos afirmativos, 75 negativos y 5 abstenciones, la iniciativa obtuvo media sanción y ahora será tratada en el Senado.

El proyecto establece una actualización mensual de los recursos en función de la inflación, con el objetivo de sostener el funcionamiento, la infraestructura y las actividades académicas y de investigación de las casas de estudio. Además, contempla una convocatoria a paritarias docentes y nodocentes en un plazo no mayor a 90 días, un refuerzo para el sistema de becas y partidas específicas para gastos operativos.
El respaldo fue mayoritario entre los bloques opositores, mientras que los votos en contra provinieron del oficialismo y de algunos legisladores del PRO. Desde el Ejecutivo ya se adelantó que podría aplicarse el veto presidencial, argumentando que la medida comprometería las metas fiscales del gobierno.
La aprobación se da en un contexto de fuerte presión social, tras semanas de movilización por parte de la comunidad universitaria en defensa del sistema público de educación superior. La media sanción representa un gesto político importante en medio de un escenario de recortes y ajuste, y coloca nuevamente al sistema universitario en el centro de la discusión nacional.
Ahora, la definición final queda en manos del Senado, donde se anticipa una votación reñida. Si el oficialismo decide avanzar con el veto, el Congreso necesitaría alcanzar los dos tercios de los votos en ambas cámaras para insistir y convertir la ley en forma definitiva.





