Por Javier Kristensen
El próximo viernes comienza la campaña electoral. Comienza oficialmente la campaña electoral, porque las acciones tendientes a captar el voto del electorado ya han comenzado en toda la provincia, y también en Tres Arroyos.
El mapa electoral de las elecciones legislativas es inédito para la provincia de Buenos Aires. Por primera vez la elección estará escindida de las elecciones nacionales, lo que genera un escenario nunca antes observado en el territorio provincial, donde históricamente las elecciones eran simultáneas con las nacionales, lo que impedía la discusión sobre temas locales, «nacionalizándose» los discursos hacia la política nacional. Esta estructura ha sido la matriz político-electoral que ha convertido a Buenos Aires en una provincia «nacionalizada», sin agenda propia, sin conversación pública sobre sus tormentos y potencias. Esta vez debería ser diferente.

En la práctica el ejercicio proselitista enraizado en cada partido, permite vislumbrar que nada cambiará, y que se necesitarán varias elecciones de tono provincial para que nuestra provincia comience a generar agenda propia, tal como la tiene Córdoba, San Fe, Entre Ríos, o cualquier otra provincia con identidad propia y cultura política local. Los partidos políticos que competirán en las legislativas provinciales hacen lo posible en estos días previos al inicio de la campaña para unir su discurso a las posiciones políticas nacionales.
En nuestra ciudad se replica las normas generales, con la única singularidad que existe un partido vecinal que nunca ha «pegado» su lista a ninguna opción nacional. Partidos vecinales subsisten en varios puntos de la provincia, pero ninguno llega a la mesa del cuarto oscuro con boleta «chica», todos se unen a alguna coalición con proyección provincial, que a su vez, responden a armados nacionales.
Competirán en nuestro distrito una decena de listas, que se pueden agrupar en tres sectores: Peronismo, Antiperonismo y Vecinalismo. El peronismo tiene resuelta su propuesta a través del armado político denominado «Fuerza Patria». Allí, a la fuerza, empujando y tapándose la nariz todas las vertientes del sector han confluido, y el elector tendrá una sola boleta para elegir. El antiperonismo lo constituyen todas las fuerzas políticas que intentan pararse en la histórica vereda de enfrente del partido fundado por «El General». Así, aparecen dos opciones del radicalismo con nombres diversos, la Libertad Avanza que querrá aprovechar la potencia del armado nacional del Presidente, y algunos resabios de Juntos por el Cambio o el PRO, que intentarán mantener viva esa «tercer vía» que sellará definitivamente su existencia en los próximos comicios nacionales según las circunstancias lo determinen. El tercer espacio es el partido vecinalista, que hace de su independencia política una de sus banderas, tratando de hacer llegar al elector la idea que no importan los armados «macro», sino los temas locales.
Entre estas tres opciones con sus correspondientes subgrupos deberá elegir el votante tresarroyense. El próximo viernes cada sector largará la carrera hacia la meta del 7 de septiembre, aunque algunos hayan arrancado antes valiéndose de la estructura del estado para hacer campaña desde hace semanas.





