15.2 C
Tres Arroyos
miércoles 18 de marzo de 2026

Las manos de Perón y su vínculo con Claromecó.

Más leídas

Por Omar Alonso.

[email protected]

Facebook: omar.e.alonso

Al parecer será otro de los tantos misterios de la historia que quedarán sin resolución. Me refiero a la desaparición de las manos del ex presidente Juan Domingo Perón tras la profanación de su tumba en el cementerio de la Chacarita.

Fue un acontecimiento que de  manera tangencial repercutió  especialmente en Tres Arroyos y Claromecó, motivo por el cual traigo el tema para este espacio dedicado a historias locales.

El triste suceso se produjo el 23 de junio de 1987 y el caso recayó en el Juzgado de Instrucción 27 a cargo del magistrado Jaime Far Suau, el primero que intervino en el caso.

Jaime Far Suau

No creo necesario entrar en los detalles del proceso que ha quedado finalmente inconcluso y que seguramente se perderá en la bruma del tiempo, pues ha sido ampliamente referido en crónicas publicadas por otros medios de comunicación.

Es preciso recordar, en cambio, que Far Suau se abocó con especial empeño en intentar dilucidar quienes fueron los autores y los motivos finales del atentado.

Incluso viajó a España y se entrevistó con María Estela Martínez, entre otras diligencias, conformando una carpeta que llevaba consigo y cuidaba celosamente.

El 22 de noviembre de 1988 retornaba de Bariloche junto con su mujer, Susana Guaita y un hijo de esta, por entonces de 4 años. Había visitado a su hijo y conducía un automóvil Ford Sierra.

Lo hacía por ruta 3 cuando en jurisdicción de Coronel Dorrego se produjo el vuelco del rodado e incendio posterior, ocasión en que la pareja murió. El pequeño sobrevivió.

Imágenes del accidente del Juez Far en inmediaciones de Coronel Dorrego.

De manera inmediata se barajó la posibilidad de que se tratara de un atentado, circunstancia que fue abonada muchos años después cuando Maximiliano, sobreviviente de la tragedia, consideró que se había colocado gas en las cubiertas del Sierra.

También reveló que el juez estaba siendo acosado por los servicios de inteligencia, abocados a un seguimiento minucioso de la vida de Far Suau.

Eran tiempos violentos, y hubo otras muertes posteriores de manera sospechosa de algunos involucrados en la investigación del caso.

Lo cierto es que el expediente sobre las manos de Perón pasó por varias manos (de allí el título de esta nota) y ahora se encuentra virtualmente perdido.

Impacto local

La noticia de la muerte del juez Jaime Far Suau tuvo una repercusión especial en nuestro medio.

Rápidamente se estableció que el magistrado contaba con un familiar que durante mucho tiempo estuvo radicado en Claromecó.

Se dedicó al comercio con un bar que funcionó en una esquina del pleno centro de la localidad costera, frente a la plaza principal y la terminal de ómnibus.

Se llamaba “El farolito” y fue muy popular por entonces y su propietario fue partícipe en alguna entidad empresaria de la localidad.

Una hija de Far reside actualmente en la ciudad de Buenos Aires, y el apellido suena familiar para quienes son conocedores de los asiduos claromequenses, lo que pocos saben es la historia que lo envuelve.

spot_img
spot_img

Últimas Noticias

Allanamiento con resultado positivo: recuperan una motoguadaña sustraída.

Un procedimiento policial realizado en Tres Arroyos permitió recuperar una motoguadaña que había sido sustraída y avanzar en la...
spot_img

Más noticias como ésta...

spot_img