15 C
Tres Arroyos
jueves 19 de marzo de 2026

Estudio Abierto.

Más leídas

Por Daniela Maurette.

Fotos: @foto.cherline

El año 2016 marcó un punto de quiebre en la vida del artista plástico Gonzalo Duport. Decidió dejar su vida en Argentina y dedicarse al arte en Europa. El país elegido fue Dinamarca y a partir de ese momento su carrera como pintor comenzó a catapultarse. Hoy no sólo expone en ese país, sino que próximamente sus obras llegarán a Francia. Sin embargo Tres Arroyos, su ciudad natal, lo convoca cada año. Aquí llega a mostrar sus obras y el “detrás de escena” de su trabajo a partir de su idea denominada “Estudio abierto”. Un artista plástico que sabe lo que quiere y lo que es mejor aún, conoce el camino para lograrlo.

7500: ¿Cómo surge la idea de realizar  “Estudio Abierto”, Gonzalo?

GD: “Hicimos uno en el mes de diciembre y estuvo buenísimo. Fue una prueba piloto, invité amigos sólo por Instagram. Era una prueba para mostrar a los amigos  y colegas el lugar donde trabajo. Fue una especie de experimento con el objetivo de mostrar las obras, en lo que había estado trabajando durante el año y para vender las obras, que tengan circulación sin tener que hacer una exposición y que no quede en algo estático sino en ver cómo trabajo, cómo es el proceso creativo, los materiales, lo que desecho. Mostrar toda la “parte de atrás”, lo que no se ve de la obra. Estuvo muy bueno, se dio un intercambio muy interesante con los colegas, con amigos que vinieron, que se conocieron. Se generó una red de contactos entre nosotros. Creí que era una buena opción hacerlo ahora antes de viajar.”

7500: ¿A qué lugar vas a viajar?

GD: “Me voy a Dinamarca otra vez.  Después de haber estado el año pasado desde marzo  a junio.  Fui a hacer un proyecto que consistía en pintar un huevo de Pascua para una persona para la que ya había trabajado, había estado en su residencia unos años atrás y luego alquilé un estudio allá donde pude estar pintando y trabajando. Realicé una exposición en el norte de Copenhague, y algunos proyectos más de los cuales participé.

7500: ¿De qué otros proyectos formaste parte?

GD: “El año pasado participé en un proyecto de pequeños formatos, que se llama Art Money. Se trata de obras  de pequeño formato de 12 por 18 centímetros, nadie curaba esas obras, eran libres  de expresión, pero tenías que formar parte de una página, pagar una membresía y vender esa obra a un precio único de 200 coronas, que serían unos 30 dólares. Todo el mundo podía acceder si no llegaba a una obra de gran formato podrías llevar algo pequeño y con esas obras podías pagar en diferentes comercios que las aceptaban. Estaba buenísimo porque por ejemplo ibas a un bar en Copenhague y en lugar de pagar con dinero  pagabas con tu obra de arte, ibas a un hotel y aceptaban  hasta el 50 % del valor con tu obra. No es muy fácil de aplicar porque el comerciante tiene que tener interés, tiene que mover la obra. Como concepto era buenísimo, pero no terminó de romperla. El que lo creó es un artista.”

7500: ¿Sólo exponés tus obras en Dinamarca?

GD: “El año pasado realicé una exposición donde se vendieron todas mis obras. Ahora voy a acompañar el  proceso  de crecimiento del concepto. Muy contento  y expectante con llevar  a Francia esta propuesta. Seguramente ocurrirán más cosas en lo que resta del año. Es lo único que tengo cerrado y comprometido en este viaje. Hay reuniones y cosas que voy generando a partir del momento en que saqué el pasaje, que no hace mucho, voy tratando de hacer el lobby necesario para llegar allá y generar cosas.“

7500: ¿Proyectos en Argentina?

GD: “Este año me voy a abocar a trabajar sólo en el taller. Otros años participé en muestras grupales pero no me quiero llenar de muchas actividades. Cuando estoy en Dinamarca es todo muy intenso, el trabajo, mi cabeza pensando en otro idioma. Son tres o cuatro meses intensos. Entonces prefiero participar en algún proyecto interesante como un mural . Por ejemplo, he ido a escuelas a pintar murales, a dar charlas, no más que eso. Trato de dosificar un poco la actividad. Este año me aboqué a trabajar en las obras de pequeños formatos, a hacer algo más grande en el estudio y no más que eso. Siempre hay proyectos para pensar y hacer. Este año no fue de pausa,  pero sí más relajado.”

7500: ¿Pueden observarse obras tuyas en escuelas de la ciudad?

GD: “En la ex escuela 29 (NdR Secundaria 6 en la actualidad), en la esquina, realicé un mural hace unos dos o tres años. En el ámbito privado también como la intervención que hice en Oslo Heladería en Tres Arroyos y en Claromecó, en el restaurante también. Siempre hay pequeñas actividades.”

7500: ¿Expondrás en alguna ciudad argentina?

GD: “Está la idea de expandirme a otros lugares. Estoy pensando en  armar una exposición en Bahía Blanca cuando vuelva en junio. Todo lleva tiempo, dinero, inversión, porque hay que enmarcar las obras , por ejemplo. Porque cuando volvés acá no sabés muy bien qué va a pasar. Uno puede coordinar en Europa porque es más fácil, pero cuando llegás acá es más complicado. Es difícil pensar a mediano o largo plazo la estadía o los proyectos. A comienzo del año pasado cuando regresé, tenía en proyecto dos o tres cosas  para hacer y se cancelaron por la inestabilidad, por la situación macro del país. “

7500: ¿Cómo definirías a tu obra?

GD: “A mi obra la defino como figurativa, trabajo mucho con el color, colores saturados, con una paleta bien intensa . Me gusta trabajar con la identidad de las personas. Estoy en una etapa donde trabajo mucho la figura humana desde las vibraciones, las líneas. Estoy en esa búsqueda. Con relación a los materiales soy un experimentador, desde papeles  hasta distintos soportes que voy encontrando.”

7500: ¿Cuándo decidiste que ibas a dedicarte sólo al arte?

GD: “Desde muy chico yo quería dedicarme a esto. El punto de inflexión fue en 2016, cuando estaba viviendo en Buenos Aires. No me iba mal porque tuve muy buenas oportunidades pero no me permitía vivir al ciento por ciento de la pintura, tenía que hacer otras cosas. Desde los 14 años sabía que quería hacer esto. En un momento decidí levantar la cabecita y pensar para dónde quería ir y sabía que quedarme en Buenos Aires no me iba a permitir esto. Tenía que trabajar 8 horas, iba a tener dinero en la cuenta pero no iba a poder dedicarme a lo mío.Ya lo había experimentado antes. Decidí volver a Tres Arroyos, tener una base acá y viajar a Dinamarca poniendo todas las fichas allá. Y así fue . Comencé a abrir  la red de contactos, ver qué posibilidades había. Surgió que amigos de una persona con la que yo vivía allá estaban en  Buenos Aires y tenían una pequeña galería. Tomé el primer colectivo para reunirme con ellos. Los invité a comer, les conté mis ideas, les mostré mis obras y decidimos que exponía ese año en su galería. Así comenzó a definirse que todo iba por ahí. No es sencillo vivir del arte.  Económicamente hay momentos muy buenos y otros no tanto, no podés vender una obra a nadie. Dentro del caos tenés que ser muy ordenado, tener una estructura que te permita vivir cuando no hay ventas.“

7500: ¿Cuál es tu máxima ambición?

GD: “Me siento muy feliz como estoy ahora. Quiero crecer más todavía y no perder la libertad en lo que hago. Participar de proyectos más grandes, cosa que se va dando. A medida que voy trabajando, siendo responsable, surgen oportunidades. Hace dos años pinté la escuela donde fui hace más de 20 años atrás, en Dinamarca. Presenté un proyecto. La escuela tenía parte del dinero, pero faltaba el 70 %. Lo gestionamos, conseguimos el apoyo de un banco. Y poder volver donde empecé mi carrera, pintar, que mi profesor me pudiera visitar, darnos un abrazo, son experiencias que indican que voy por buen camino. El mural que pinté en esa escuela es de 18 por 3 de alto, en la sala  de música y será algo que quedará por mucho tiempo. Me siento muy satisfecho de poder vivir de lo que me gusta. Disfrutar de mis amigos, de viajar y nutrirme de distintas perspectivas. Abrir la cabeza que no te permite cuando estás acá y sin darte cuenta entrás en una meseta. Disfruto cuando estoy en Tres Arroyos pero tengo la visión de hablar, de discutir sobre el mundo desde otro lugar. Crecer desde lo intelectual, poder nutrirme culturalmente. Esa es mi mayor ambición. E ir formándome al mismo tiempo. Mi formación es autodidacta, quería darle un soporte más académico. Tengo esa ambición de hacer un tiempo esa formación lo que me daría también un extra. Tener otra visión de mi obra y del arte en general.“

Gonzalo Duport se inscribe entre los máximos artistas de la historia del arte de Tres Arroyos. Esto lo dirá el tiempo, pero es tarea de los comunicadores descrubir en el presente los fenómenos que perdurarán en el futuro. Tres Arroyos tiene otro motivo para estar orgulloso, se llama Gonzalo Duport.

spot_img
spot_img

Últimas Noticias

Allanamiento con resultado positivo: recuperan una motoguadaña sustraída.

Un procedimiento policial realizado en Tres Arroyos permitió recuperar una motoguadaña que había sido sustraída y avanzar en la...
spot_img

Más noticias como ésta...

spot_img